Vida Religiosa y culto

Cura es un Santuario mariano. La graciosa y pequeñita estatua de la Virgen no pertenece a la larga tradición de ‘vírgenes halladas’. Más bien se halla vinculada a la antigua escuela, que la tenía como su protectora por ser la madre que tiene “Cura’ (cuidado) de aquellos niños en ausencia de sus padres y familiares. Su imagen y su nombre van unidos, igualmente, a la petición de curación de las almas y de los cuerpos de los que la invocan.

Deseamos ofrecer a todas las personas y grupos un ambiente de paz, de oración para quien lo desee, y de diálogo humano para que libremente puedan iniciar o continuar un proceso de reconciliación y de conversión consigo mismos, con los demás, con Dios y con la naturaleza.

Desde el año 1913 los responsables del Santuario son los Franciscanos de la Tercera Orden Regular (también llamada ‘Orden de Penitencia’). El pueblo mallorquín actual nos conoce como ‘els franciscans’. El entonces Obispo de Mallorca, Pere Joan Campins, les encomendó la misión de conservar el Santuario.

Los religiosos de Cura se han caracterizado por llevar una vida sencilla, abiertos a la acogida y por preservar el patrimonio natural y cultural de esta montaña sagrada.

Los franciscanos de Mallorca también están presentes en diferentes lugares de la isla, San Francisco de Palma, La Porcíuncula, Inca, Llucmajor, Artá, Igualmente hay un gran número de ellos que viven en la Madrid, Valencia, Barcelona, Estados Unidos, México o Perú.

Horarios de misa: Domingos 12:00 horas.